Un estudio realizado con 1.287 estudiantes universitarios emprendedores de 21 instituciones de educación superior en Colombia encontró que el apoyo de la familia no es un detalle secundario, sino uno de los factores que más incide en el éxito de sus negocios. Y lo más revelador: no es lo mismo que tu familia te ayude a pagar la nómina a que simplemente te pregunte cómo te fue en el día. Ambas cosas importan, pero de maneras muy distintas.
Resumen
El emprendimiento universitario viene ganando terreno como una alternativa real de carrera para los jóvenes colombianos. Sin embargo, la mayoría de las investigaciones se han concentrado en entender qué motiva a un estudiante a crear empresa, dejando de lado una pregunta igualmente importante: ¿qué hace que esas empresas crezcan y sobrevivan? Este estudio parte de la idea de que el entorno más cercano del emprendedor, especialmente su familia, puede ser tan determinante para el desempeño del negocio como las habilidades gerenciales o las condiciones del mercado. Para explorar esa relación, los investigadores también analizaron el papel de la persistencia emprendedora —la capacidad del estudiante de mantenerse firme frente a los obstáculos— como puente entre el apoyo familiar y los resultados de la empresa.
El estudio utilizó los datos del Informe GUESSS Colombia 2021, una encuesta de alcance mundial sobre el espíritu emprendedor de los estudiantes universitarios, coordinada ese año por 21 instituciones de educación superior del país. De los 2.359 estudiantes colombianos que participaron y tenían al menos una empresa activa en ese momento, se conformó una muestra final de 1.287 casos con información completa en todas las variables de interés. Los datos se analizaron mediante ecuaciones estructurales por mínimos cuadrados parciales (PLS-SEM), una técnica estadística robusta que permite evaluar relaciones de causalidad entre múltiples variables al mismo tiempo, distinguiendo entre el apoyo emocional familiar (como el interés y el acompañamiento afectivo) y el apoyo instrumental (como la ayuda operativa, los consejos de gestión o la sustitución de empleados).
Los resultados confirman que tanto el apoyo emocional como el instrumental de la familia inciden de forma positiva y significativa en el desempeño de los emprendimientos universitarios. No obstante, la forma en que operan es diferente: el apoyo instrumental —el más tangible y práctico— tiene un efecto más directo sobre los resultados del negocio, mientras que el apoyo emocional actúa en buena parte a través de la persistencia del emprendedor: cuando la familia muestra interés y brinda respaldo afectivo, el estudiante desarrolla mayor determinación para seguir adelante a pesar de las dificultades, y esa persistencia, a su vez, mejora el desempeño de la empresa. En otras palabras, un «¿cómo va tu negocio?» dicho con genuino interés puede terminar siendo tan valioso como prestar dinero para pagar proveedores.
Este estudio deja claro que las redes de apoyo cercanas no son un lujo ni un factor anecdótico en el emprendimiento universitario: son un recurso estratégico que las universidades, los programas de formación y los propios estudiantes deberían reconocer y fortalecer deliberadamente. Tratar a la familia como un aliado activo del emprendimiento —y no solo como un espectador— puede marcar la diferencia entre un negocio que cierra en su primer año y uno que logra crecer y sostenerse. Esto también invita a repensar los ecosistemas de emprendimiento universitario: ¿estamos diseñando programas que solo forman al estudiante, o que también consideran el entorno familiar del que depende en gran medida su éxito?
Nota: Este resumen fue generado con apoyo de Inteligencia Artificial y validado por el equipo investigador, con el propósito de ofrecer un lenguaje claro y práctico para la comunidad empresarial y académica.